Joel Álvarez mide 1,90 m y pesa 70 kg: el nutricionista que está detrás de su físico

Joel Álvarez tiene una característica física poco habitual para un peleador de su categoría: mide 1,90 metros y puede llegar a los 70 kilos para competir en el peso ligero de UFC. Detrás de ese proceso hay un trabajo nutricional que se desarrolla durante todo el año y que está encabezado por David Rojas, especialista en nutrición aplicada a los deportes de combate.

En una entrevista con el medio español AS, Rojas explicó que los 70 kilos no representan el peso habitual del luchador español. Se trata del resultado de un proceso específico que se realiza antes de una pelea y que permite alcanzar el límite de la categoría.

Según el nutricionista, Álvarez suele encontrarse alrededor de 12 kilos por encima de ese peso fuera del período de competición. La reducción final se consigue mediante diferentes etapas y, durante la última semana, incluye un proceso de deshidratación y depleción de glucógeno.

El trabajo comienza mucho antes de la pelea

En períodos normales, mantienen una alimentación variada e incluso tienen comidas libres. La estrategia cambia cuando se conoce la fecha de una pelea. A partir de ese momento, el trabajo se organiza semana a semana para acercarse progresivamente al peso establecido.

La estrategia cambia cuando se conoce la fecha de una pelea. (Foto: Instagram/Joel Álvarez)

Primero se busca una bajada de peso natural. El objetivo es que el atleta llegue a la última etapa lo más cerca posible del límite de la categoría, para reducir la cantidad de peso que necesita perder mediante procedimientos más exigentes.

La última semana es la más delicada. Allí se incorporan la deshidratación y la reducción del glucógeno, mecanismos que permiten disminuir rápidamente el peso corporal antes del pesaje.

Los 70 kilos no son su peso habitual

Uno de los puntos que Rojas quiso aclarar es que el número que aparece en la báscula durante el pesaje puede generar una imagen equivocada sobre el peso real del deportista. En el caso de Álvarez, los 70 kilos corresponden a un momento puntual de su preparación.

El objetivo después del pesaje es recuperar parte de ese peso antes de entrar al octágono. Según explicó Rojas, la meta era que el español pudiera acercarse a los 80 kilos para la pelea, prácticamente su peso natural.

Ese proceso de recuperación es conocido como “rebote” y resulta especialmente importante en las artes marciales mixtas.

Una estrategia que requiere experiencia

La capacidad de realizar un corte de peso de estas características no depende solamente de la voluntad del atleta. Rojas explicó que el estado físico y la experiencia son factores determinantes.

También remarcó que este procedimiento no debe confundirse con una pérdida de peso convencional ni con una estrategia saludable para adelgazar. En un peleador profesional, el objetivo es alcanzar una categoría determinada para una competencia concreta.

Para Rojas, llegar al pesaje con el peso necesario no es una cuestión que pueda resolverse en los últimos días. (Foto: Instagram/Joel Álvarez)

El nutricionista incluso advirtió sobre los posibles efectos de una deshidratación excesiva. Según señaló, el procedimiento no es saludable y puede generar efectos secundarios, entre ellos problemas a nivel renal si se mantiene durante períodos prolongados. Por eso, la planificación busca que la deshidratación sea la mínima indispensable.

David Rojas, detrás de la preparación nutricional

Rojas se especializó en nutrición para deportes de combate y trabaja con varios representantes españoles de las artes marciales mixtas.

Además de Joel Álvarez, entre sus clientes aparecen otros peleadores de UFC como Dani Bárez. El especialista acompañó al equipo de Álvarez durante la preparación de una de sus peleas en Abu Dabi, donde explicó a AS los detalles del proceso.

Rojas se especializó en nutrición para deportes de combate y trabaja con varios representantes españoles de las artes marciales mixtas. (Foto: Instagram/Joel Álvarez)

Su trabajo no se limita a decir qué alimentos debe consumir el deportista. La preparación implica controlar la evolución del peso, establecer objetivos para cada etapa y adaptar la alimentación a la fecha de competición.

El desafío de un peleador de 1,90 metros

La altura de Álvarez representa una ventaja física dentro de la jaula, pero también plantea un desafío a la hora de competir en una categoría con un límite de peso relativamente bajo. Por eso, la planificación nutricional adquiere un papel fundamental.

La diferencia entre su peso habitual y los 70 kilos del pesaje no se consigue de una sola vez. Es el resultado de un proceso que combina alimentación, entrenamiento, reducción progresiva del peso y, en los últimos días, técnicas específicas para llegar al límite. La clave, según Rojas, está en no dejar todo para la última semana.

Así, detrás de la imagen de un luchador de 1,90 metros que aparece en la báscula con 70 kilos existe un trabajo que empieza mucho antes del día del combate. Para Joel Álvarez, alcanzar ese número no es simplemente cuestión de bajar de peso: es parte de una preparación diseñada para llegar al octágono con la mayor cantidad posible de sus capacidades físicas después del corte.

Fuente: www.clarin.com

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